
El exceso de cabras que existen hoy en día en la isla de Mallorca, provoca que esta sobrepoblación (que en su día fueron domésticas y quedaron fuera de ese entorno) vayan a zonas de cultivos a comer por falta de alimento en el monte.
En este caso, las cabras asilvestradas, algunas híbridas cruzadas con boc balear, se comieron la corteza de un cultivo de naranjos, produciendo cuantiosos daños.
La empresa Control de especies Animales, fue requerida para capturar estos ejemplares que habían producido esos daños.



